Navengando en estos mares, encontré una barca,
que me refugia y me arrastra hacia otros lugares.
Bajo este azul brillante del cielo, voy navegando con mi
gran velero. A lo lejos una isla, me envuelvo en las orillas
de su playa, me enredo en la brisa de sus suspiros.
Sus palabras son bellos engaños para mi
corto entender, el que me roba, sin resistencia.
Como un pez arrastrado fuera del agua,
que no puede evitar anclar en la arena seca de una orilla.
Me siento a ver el sol, con mi capa fina,
una armadura de papel, donde se graban mis
pensamientos, que solo el mar es capaz de ver.
La ola que va y viene, roza mis pies desnudos.
Mi armadura se moja, pegándose en este suelo,
que arrastrada por el vaivén, naufraga en aguas de consuelo.
Donde las mentiras, alimentan las falsas verdades,
aquel lugar donde el corazón no entiende de maldades.
Donde van los largos pensamientos, donde crecen
los sentidos, donde se rozan los caminos.
Si quieres navegar, deja que corra el aire,
si quieres bailar este baile.
Shiddi,2013

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